sábado, abril 25

LAS RESPUESTAS A LOS NIÑOS

Encontrè este texto, desconozco el autor, pero igual quiero compartirlo con ustedes. Espero que les sea ùtil.
"...en este perìodo del duelo, los niños deben saber de la trizteza que ustedes sienten, pero deben saber tambièn que este estado serà transitorio y que no los aparta de ellos, sino que por el contrario los reencuentra.
Deben darle a ellos tambièn la oportunidad de mostrar su pena y aùn su alivio.
Algunos de ellos inconcientemente, en el caso de la muerte de un hermanito, pueden haber sentido que le quitaba la presencia y el tiempo de sus padres; y por lo tanto puede ser para èl el reencuentro con sus padres, sobre todo si tiene poca edad.
Respeten los miedos que pueden aparecer en algunos de ellos, miedo a la oscuridad, a los ruidos, a la soledad: la muerte es una gran desconocida y todo lo que les impida controlar lo que les rodea durante un perìodo puede atemorizarlos y angustiarlos.
Dialogue con ellos abiertamente. Den libertad a los sentimientos. Observen siempre los cambios de conducta, especialmente si son adolescentes.
Para que este sufrimiento pueda convertirse en crecimiento es necesario compartir y respetar los tiempos y formas de expresiòn de cada uno.

La mejor respuesta a un niño en duelo es mostrar como los papàs lo van asumiendo serenamente......"

Volver a casa

Volver a casa

Hasta que se cierra el último acto de los homenajes póstumos, el cuerpo se mueve por inercia, dejándose llevar por los acontecimientos, las voces alrededor, los tràmites…..nada es real, se hace por que asì debe ser….pero ni sabemos que es lo que realmente estamos haciendo.

A veces pienso que es la defensa inteligente ante el dolor, como si se durmieran los sentimientos, se congela la inteligencia y nuestro cuerpo se deja llevar. Si tomamos la verdadera dimensión de lo ocurrido ¿quièn podría ser coherente en los primeros instantes de la pèrdida?

Cuando regresamos del cementerio hacia nuestro hogar, nuestra vida…es allì donde comienza el enfrentamiento con la realidad.

Sabemos que hemos perdido para siempre a nuestro ser querido, y que cada mañana a partir de ese momento, nos tocarà vivir otra vida, en un reencuentro con uno mismo, con los hijos que también deben acomodarse a lo desconocido, distinto, difícil y salpicado de tristeza. Un reencuentro con la familia que vive cada uno de manera distinta.

Yo no sè que sentiràs si tu ser querido ha transitado una extensa enfermedad, si lo has visto irse de a poco y sufriendo. No lo sè.

Solo puedo hablar de una persona que salió feliz al trabajo, después del beso y el abrazo y, transcurrido una hora (tal vez algo màs) se fue para siempre.

Allì no hay oportunidades para despedirse, para repetir mil veces te quiero y te necesito, para el abrazo distinto, para prepararse….no…no hay forma de volver al hogar a las 48 horas aceptando la realidad que te toca.

Y hay algo que es permanente para todos: encontrar ese lugar vacìo y tan lleno de sus cosas, equivocarse al servir la mesa y que quede un plato vacìo, preparar el café para dos, tantas acciones cotidianas que nos siguen enfrentando a la ausencia. Yo creìa que estaba muy mal cuando me sucedìan esos “errores”, esas esperas sin fundamento, el dejar alguna actividad para después, porque había que conversarla con él. Olvidarme que los tràmites ahora dependìan solo de mì, que las decisiones sobre nuestras hijas ya no eran de dos.

Y no…nos pasa a todos. Hasta cuando un hijo crece y se va de la casa llega a suceder.

Aprendì a tenerme paciencia, a disculparme y a saber esperar .

Aprendì con mucho dolor que hay un tiempo para elaborar la rabia, para sentir la pena y también la culpa.

Y que todos tenemos diferentes tiempos para lograrlo.

Aprendì que es fácil transformarlo en un mito, idealizarlo, como una defensa natural para no vivir plenamente el duelo, para no vivir la realidad de su muerte y expresarlo por la vida que uno ha compartido.

Supongo que el sufrimiento del duelo y las ausencias nos tienen que madurar interiormente, ser màs ricos interiormente, y que al final de ese camino de làgrimas y silencios, lo ideal es volver sanamente a la vida, al reencuentro con uno mismo y con los otros.

Con amor

lunes, abril 13

René Trossero.- Un cuento

Hay una historia muy antigua donde se narra como un sabio puede dar iluminación sobre este triste acontecimiento, difícil de superar. Una vez una mujer perdió a su hijo y se lamentaba mucho. Ella pidió ayuda y finalmente le recomendaron que fuera donde Buddha. Ella se dirigió al santo hombre junto con su hijo muerto y le suplico que le regresara la vida al niño; entonces el Señor Buddha acepto ayudarla con la condición de que le llevara semillas de mostaza de las casas donde no hubiera muerto nadie. La mujer esperanzada salió a buscar de casa en casa esas semillas de mostaza, pero no consiguió ninguna porque en todas las casas donde había buscado había muerto alguien. Entonces regreso donde Buddha y el le pregunto por las semillas, ella le respondio que no las pudo encontrar porque en todas las casas donde había buscado, había muerto alguien. Entonces Buddha le explico que la muerte es un proceso natural por el cual todos debemos pasar; y que ella no era la única que sufría la pérdida de un ser querido.

René Trossero.

Libro: "No te mueras con tus muertos"

domingo, abril 12

Kahlil Gibran- EL ADIOS


Y entonces, un hombre y una mujer, tomados de la mano y con lágrimas en los ojos, se acercaron y le dijeron: "Háblanos del Adiós".
Y él mirándolos con ternura infinita respondió:
"Así como no os encontráis se encuentran vuestras manos o se mezclan
vuestras voces,
sino cuando vuestros corazones se unen y vuestros espíritus se hablan,
así no os separáis cuando partís materialmente o cuando vuestras miradas se buscan sin lograr hallarse o cuando vuestras manos no pueden darse mutuo calor, sino cuando un muro se levanta entre vuestros corazones y cuando vuestros espíritus no hablan ya más la misma lengua.
El pájaro besa suavemente la flor por un momento y, luego, se confunde con
el cielo.
Y sin embargo, ha dejado en los pétalos el corazón del fruto de la mañana.
El río toca las raíces de la planta que en él se refleja y sigue su curso...
Y, sin embargo su agua quedará en el árbol y se hará calor y perfume en sus
flores...
Así, si os habéis encontrado de verdad, si vuestras almas se han fundido
como el agua y el árbol, el espacio y el tiempo no pueden separaros, porque
lo mejor del uno florecerá en el otro a través de las primaveras.
Y el agua del río, hecha savia en el árbol, se elevará con él, en un cántico
de gracias hacia el cielo.
Y cuando en un futuro próximo o lejano, las manos del Destino, os pongan de
nuevo frente a frente, no diréis: "Te perdí y vuelvo a encontrar"... sino:
"Fuiste un sueño que vivió en mí para convertirse en realidad".
Y habéis vivido, a pesar de la distancia y el tiempo, unidos el uno al otro.
Vuestro reencuentro no será el del viajero que vuelve a su ciudad y la
encuentra cambiada, sino como el de aquel que besó los capullos de su jardín
un atardecer, soñó con ellos durante la noche y, al despertar, los vió, con
gozo convertirse en flores; o como el del que cerró un momento los ojos
velados por las lágrimas y al volver a abrirlos, halló al Ser Amado más
bello, más puro y más suyo.
En verdad os digo que el adiós no existe:
Si se pronuncia entre dos seres que nunca se encontraron, es una palabra
innecesaria...
Si se dice entre dos que fueron uno, es una palabra sin sentido...
Porque en el mundo real del espíritu, sólo hay encuentros y nunca
despedidas. Y porque el recuerdo del Ser Amado crece en el alma con las
distancias, como el eco en las montañas del crepúsculo".

jueves, abril 9

LA MUERTE Y LO INESPERADO

Siempre leemos que hemos nacido para morir.
Que es algo natural.
Se supone que debemos esperarla con tranquilidad por eso mismo: por que es algo natural..... pero la verdad es que nunca es esperada y dificilmente la aceptamos.
Siempre es tràgica y dolorosa.
Màs aùn en los casos donde parte un niño. un adolescente, una persona joven.
Y en ese estado de sorpresa y dolor, cuando nos parece que vivimos una pesadilla, un sueño del que hay que despertarse y no se puede, debemos despedir a nuestro ser querido, cada uno de la manera que pueda sentirlo.
Un beso, el silencio o el llanto. Pero siempre el dolor que adormece al razonamiento.
Recuerdo esos momentos como si le hubiera pasado a otra persona,
No era yo la que estaba decidiendo donde colocar sus restos, que hacer con nuestras hijas, los horarios, el dìa, el funeral.
Una de las decisiones màs difìciles fue que ellas no se despidan de su cuerpo.
No hubiera soportado sus làgrimas, el deseo de despertarlo y que les hable.
Si eso era lo que sentìa yo....¿que menos harìan sus hijas tan chiquitas?
Generalmente uno se ve rodeado de gente que quiere ayudar, familiares, amigos, y que a veces ellos tienen que tomar decisiones fuertes que uno no està en condiciones de decirlas.
Tambièn dicen que los niños deben elegir si quieren verlo o no.
Me presionaban que ellas tenìan que ir. Pero fui firme y no accedì.....y en este presente sigo pensando de la misma manera.
Siempre recuerdo aquel momento del sepelio como el màs doloroso cierre de mi vida.
Comenzaba una etapa donde èl ya no estarìa, donde yo no sabìa que harìa ni como. Se iba con èl la esposa que yo era, una parte de dos, muchas seguridades. Lo conocido y querido. Mucho temor. Mucho miedo.
Sabìa que tenìa que armar una manera distinta de vivir y salir adelante.
Y cada vez que en estos años la vida me ha presentado momentos difìciles, yo recuerdo ese frìo dìa de agosto.
Por que nada pudo superarlo. Y en el camino del dolor, tambièn recuerdo cuando salì del cementerio. Cuando caminè esas cuadras en silencio hasta llegar a nuestro hogar.
Recuerdo como si fuera ahora, que abrì la puerta y mis cinco niñas corrieron a abrazarme y se apretaron en mis brazos.




sábado, marzo 21

TROSERO RENE- No te mueras con tus muertos

Del libro "No te mueras con tus muertos"

Hay una historia muy antigua, donde se narra como un sabio puede dar iluminaciòn sobre este triste acontecimiento, tan difìcil de superar.
Una vez una mujer perdiò a su hijo y se lamentaba mucho. Ella pidiò ayuda y finalmente le recomendaron que fuera a ver a Buddha. Entonces èl aceptò ayudarla con la condiciòn de que le llevara semillas de mostaza de las casas donde no hubiera muerto nadie.
La mujer esperanzada saliò a buscar de casa en casa esas semillas de mostaza, pero no consiguiò ninguna.
Entonces regresò a Buddha y èl le preguntò por las semillas. Ella respondiò que no las pudo encontrar por que en todas las casas donde habìa buscado, habìa muerto alguien.
Entonces Buddha le explicò que la muerte es un proceso natural por el cual todos debemos pasar,
Ella no era la ùnica que sufrìa la pèrdida de un ser querido.


lunes, marzo 16

MONICA FIGUEROA- A veces

A veces
se pierde la conexiòn con la realidad.
El cansancio, las horas que suceden
una igual a otra, las mismas cosas,
todas predecibles y esperadas.

A veces
el alma se suelta en bandadas
de pensamientos irreales, tibios.
que añoran otras voces ya perdidas.
un abrazo que no vuelve,
el aroma al perfume olvidado
con sus rasgos de madera y de pino.

Entonces, solo a veces,
esbozo una sonrisa tímida en el silencio.
y rescato de lo profundo del alma
ese cùmulo de recuerdos tan queribles.

La risa divertida,
el sonido de la guitarra.
las voces lentas explicando,
las manos àsperas de trabajo y sacrificio,
el mechòn rebelde sobre la frente.

A veces me sucede.
Y quedo en el silencio de la espera.
Nutriendo mi alma de presencias.

A veces.
Siempre a veces.-


domingo, marzo 15

PAJAROS VIVOS de Poldy Bird

A veces la gente me pregunta por qué le ten­go miedo a la muerte. Y el interrogante me da vueltas por dentro, ata y desata nudos en largas noches azules de ojos abiertos como los de los peces. Vos me entendés, mamá. Me entendés, girando entre las rosas, suspen­dida en el muro de los jazmines, siempre cerca, siempre al alcance de mi voz, nunca visible para nadie.

Vos me entendés, empolvada de tiempo entre los libros, asomándote en coplas a esta vida en la que sí me ven, en la que las manos de los otros pueden tocarme todavía y mis pasos de­jan huellas en los pisos de esta casa que me so­brevivirá y tal vez siga albergándome, muda y transparente en los rincones, dentro de los flo­reros, o detrás de las cabritas de terracota que una amiga amasa para mí, cada tanto.

Y seré como vos ahora; una brisa que abanica las cortinas bordadas, pero que no se atreve a posar su beso sobre la frente de la gente amada.

-Usted le tiene miedo a la muerte, ¿por qué le tiene miedo a la muerte?

Quisiera contestarles que no es exactamente miedo. Es solamente no querer morirme. ¿Us­ted quiere morirse?, tendría que responderle al que interroga. O si no: "¿Usted entierra a sus muertos para siempre? ¿No los sueña de noche con la sonrisa tibia? ¿No les habla en las tar­des mientras acomoda sus papeles; no se les pone cerca en el recuerdo para que no estén tan quietos, tan ausentes, tan sin una delgada cadenita de luz que los amarre al latido y la música?".

Mamá: ¿vos pensabas como ellos? No te hagas la asombrada. No quieras distraerme con este sol magnífico y este olor a pasto recién cortado. ¡Ah..., desconfiada...! ¡Ah..., temerosa po­brecita mía...! Me veías tan pequeña que no creías, tal vez, que iba a tener fuerzas sufi­cientes para traerte en mí, desde mis ocho años tan tristes, hasta ahora, hasta mi hoy, siempre al costado de mi llanto, al costado de mi risa, siempre en el tumultuoso corazón de cada pala­bra que escribo.

Te turbas..., te estremeces... Yo también me estremezco cuando leo tus coplas.

"Si llego a morirme joven

no quiero que me empareden,

a flor de tierra ha de serme

la quietud, mucho más leve."

Y aquella otra, que ahora te desmiento, mamá, que ahora te digo que no, que no es cierto, que nunca será cierto:

"Cuando la voz se me pierda

por el bosque del silencio

han de helárseme las coplas

igual que pájaros muertos."

Míralas..., están vivas, están calientes, baten sus alas; en el cuenco de mis manos comen al­piste; a veces beben en las fuentes de las pla­zas un agua alegre que se parece al canto de los niños; otras, como ahora, beben un llanto lento que baja de mis ojos y lava tu cuidadita pose en los retratos.

Míralas, mamá, son pájaros vivos, de una rara especie que no se extinguirá.

Te lo prometo.

POLDY BIRD

miércoles, marzo 11

Proceso cronológico del duelo


El desarrollo del duelo a través del tiempo, aunque sea de un modo un poco artificioso, lo podemos dividir en fases o períodos que reúnen unas características, que nos ayudan a entender lo que sucede en la mente del doliente:
1. Duelo anticipado (premuerte). Es un tiempo caracterizado por el shock inicial ante el diagnóstico y la negación de la muerte próxima, mantenida hasta el final, por la ansiedad y el miedo. Deja profundas huellas en la memoria.
2. Duelo agudo (muerte y perimuerte). Son momentos intensísimos y excepcionales, de verdadera catástrofe psicológica, caracterizados por la anestesia emocional e incredulidad ante lo que se está viviendo.
3. Duelo temprano: desde semanas hasta unos tres meses después de la muerte.
Tiempo de negación, de estallidos de rabia, y de intensas oleadas de dolor
incontenible, profundo sufrimiento y llanto.
4. Duelo intermedio (meses, años después de la muerte). Tiempo a caballo entre el duelo temprano y el tardío, en el que no se tiene la protección de la negación del principio, ni el alivio del paso de los años. Es un periodo de tormenta emocional y vivencias contradictorias, de búsqueda, presencias, culpas y autorrepoches,... donde continúan las punzadas de dolor intenso y llanto, y en el que se reinicia lo cotidiano, comenzándose a percibir progresivamente la realidad de la muerte, es también un tiempo de soledad y aislamiento, de pensamientos obsesivos,... Se va descubriendo la necesidad de descartar patrones de conducta previos que no sirven
y se establecen unos nuevos que tengan en cuenta la situación actual de pérdida.
Este proceso es tan penoso como decisivo, ya que significa renunciar
definitivamente a toda esperanza de recuperar a la persona perdida.
Los
períodos de normalidad son cada vez mayores. Se reanuda la actividad social y se disfruta cada vez más de situaciones que antes eran gratas, sin experimentar sentimientos de culpa. El recuerdo es cada vez menos doloroso y se asume el seguir viviendo. Este período dura entre uno y dos años.
5. Duelo tardío (años -¿de 2 a 4 años?- después de la muerte). Transcurridos entre 2 y 4 años, el doliente puede haber establecido un modo de vida, basado en nuevos patrones de pensamiento, sentimiento y conducta. Y aunque sentimientos como el de soledad, pueden permanecer para siempre, dejan de ser invalidantes.
6. Duelo latente (con el tiempo...) A pesar de todo, nada vuelve a ser como antes, no se recobra la mente preduelo, aunque sí parece llegarse con el tiempo a un duelo latente, más suave y menos doloroso, que se dispara en cualquier momento ante estímulos que recuerden...

www.fisterra.com


sábado, febrero 28

NO IGNORES LA TRIZTEZA


No ignores la trizteza.

Abrele espacio para que respire
La tristeza es un hueco en el amor.
Una fuga transitoria de energía.
Un camino hacia uno mismo.
La revisión profunda de algún espacio roto.

No ignores la tristeza.

Pues toda emoción es necesaria y conveniente.
La tristeza te ayuda a detenerte temporalmente.
A alejarte de todo lo mundano.
Te deja en la puerta de un nuevo comienzo.

No ignores la tristeza.

Escucha su mudez, siente su calma.
Ella no pretende avergonzarte.
No todos los días son soleados.
Todo tiene un lado débil.

No ignores la tristeza.

Permítele que hable en su dialecto.
Que te conduzca hasta el final de la bajada.
Y cuando vuelva la otra fase de la Luna
el rayo de luz traspasará el prisma
y volverá a encenderse de colores tu alegría.

No ignores la tristeza.

Todas tus emociones son importantes y necesarias.
No siempre estarás en el lado fuerte.
Expresa lo que sientes.
Pronto volverás a estar alegre.

Gracias a Grace FdeZ

martes, febrero 17

EL DUELO......continuar

Cuando el dolor llegò a mi hogar,
mis amigos, la familia me instaban a seguir adelante.
Y era lo peor que podìa recibir.
Sentìa que no tenìa que hablar , pensaba que yo no era normal en mi manera de vivir el duelo y lo que siempre me perseguìa era el tiempo que transcurria y no lograba cerrar las heridas.
Claro, en ese tiempo yo no podìa darme cuenta que cada persona tiene sus tiempos, su forma diferente de sentirlo, el alivio no a todos nos llega en el mismo momento.

Lo que màs pienso ahora es que hubo meses, y tal vez años, en que no me interesaba vivir. Yo no podìa "seguir adelante" con la ligereza que todos lo pedìan. Esa frase me producìa dolor y miedo, era como decirme cierra las puertas...esto es nuevo. "Debes rehacer tu vida"...¿que vida debo rehacer si esta es otra totalmente diferente?
No es rehacer tu vida. Ni seguir adelante.
Es CONTINUAR....CONTINUAR.

Continuar haciendo lo poco o mucho que pueda, continuar viendo a las amistades, continuar atendiendo la casa, los hijos, continuar abrazando a cada una de mis hijas y acompañarlas en la escuela, en la vida.....

Continuar no significa tampoco que podrè olvidarme de èl, volver a disfrutar tampoco quiere decir que no lo extraño.-
Y el tiempo de duelo tampoco marca cuanto lo amè, en que medida, con que intensidad......
En los momentos de mayor dolor, siempre hay alguien que nos pone esa lucecita de esperanza en el camino. Un hermano, los padres, los amigos.

Yo tuve cinco luceros. Y con el tiempo, esos cinco se transformaron en una luz poderosa de esperanza y amor, en los nueve nietos que nacieron.

Podrìas decirme......rehiciste tu vida....has seguido adelante,
Y no, no es asì.
Yo continùe el camino. Continùe a pesar del dolor.
Y te dirè que siempre acuden los recuerdos, la nostalgia y ¿por que no? la trizteza y algunas làgrimas escondidas.

Pero aprendì a continuar.
Gracias a mis seres queridos.

Como tambièn serà para tì.
Por que el apoyo de tus seres queridos, el tiempo, tu propio accionar en positivo, te ayudarà a enfrentar con valor la peor de las pèrdidas.

y aprenderàs a continuar................

Con amor.





DUELO.y DEPRESION

Cual es esa lìnea invisible que separa el duelo de la depresiòn?

A veces es difìcil darse cuenta.
Nos hundimos en el dolor, pasan los dìas y no sabemos que nos estamos lastimando profundamente.
Hay algunas señales que debemos tener en cuenta, como por ejemplo
*Pasan los meses, el año y no consigues sentirte un poco mejor.
*No puedes seguir con tus tareas habituales, tu desesperaciòn, tu dolor afecta la concentraciòn, no puedes dormir, cambias tus hàbitos de conducta, no te interesa estar o compartir con la gente que siempre te ha rodeado.
*Llega un momento en que sientes que es imposible continuar viviendo, hasta el simple acto de respirar requiere una fuerza que no tienes.
Y luego, piensas en el suicidio, le pides a la vida o a Dios que te lleve, quieres la muerte, no pensar, no saber, te lastimas a ti mismo con actos, palabras, fìsica y moralmente.-
Creo que cuando la muerte toca tu vida, es natural que pienses en ella, que temas perder a otro ser querido, que te cuestiones tu propia muerte.
Cuando pasamos el lìmite y nos detenemos a imaginar nuestro suicidio, te lastimas a ti mismo de alguna manera, sientes que no te importa seguir viviendo,
es momento oportuno para pedir auxilio.
La ayuda de un sicologo, un sacerdote o pastor, de acuerdo a tus creencias religiosas, es imprescindible en estos casos.
Con ellos podràs hablar de lo que realmente sientes y estaràn preparados para ayudarte.
Yo recuerdo que, cuando Claudio nos dejò, solo repetìa como letanìa que tenìa que seguir respirando por que mis hijas eran chicas,
Cuando ellas crecieran y se hicieran mujeres de bien, mi labor en la tierra ya estaba cumplida.
Gracias a Dios, a la sabidurìa la vida, despuès de mucho tiempo y casi sin darme cuenta, fue renaciendo mi compromiso con realidad. Y ya no me bastaba que ellas fueran mujeres, que se independicen. Tambièn querìa una vida para mì, conocer nietos, luchar en mi trabajo, sonreìr, ser parte del mundo al que todavìa pertenecìa.
¿conocen la leyenda del Ave Fènix? "renaceràs entre las cenizas"
Y asì sucede. De un dìa para otro volvemos a sonreìr y a viv¡r.

A mi me costò muchisimos años. Làgrimas a escondidas. Soledad y encierro elegido,
Ojalà desde este blog pueda servirles como una pequeña lucecita, todavìa dèbil, que les señala el camino.
Con el corazòn.




viernes, enero 9

TODO ESTA BIEN

La muerte no es nada. No cuenta.
Sólo me he ido a la habitación de al lado.
Nada ha ocurrido.
Todo sigue tal como estaba.
Yo soy yo y tú eres tú.
Y la vida que vivimos juntos con tanto amor
permanece intacta, inmutable.
Lo que fuimos el uno para el otro
seguiremos siéndolo.
Llámame con el nombre de siempre.
No cambies de tono.
No adoptes un aire solemne ni triste.
Ríe como siempre reíamos de los chistes
que nos gustaban a los dos.
Juega, sonríe, piensa en mí.
Deja que mi nombre sea
esa palabra amiga que siempre fue.
Que sea pronunciado sin esfuerzo,
sin que sobre él se proyecte una sombra.
La vida significa lo mismo que siempre significó.
Sigue siendo lo mismo que fue.
Existe una continuidad absoluta e ininterrumpida.
¿Qué es esta muerte, sino un accidente insignificante?
¿Tengo que estar fuera de tu pensamiento,
porque esté fuera de tu vida?

Sólo me he ido a esperarte,
durante un intervalo,
a un lugar muy próximo,
a la vuelta de la esquina.

Todo está bien.

(Desconozco el autor)
Si sabes quien es te agradecerè me lo digas

lunes, enero 5

Ideas prácticas para enfrentar la situación

  • Recuerde respirar. Algunas veces cuando la gente tiene miedo o está muy contrariada deja de respirar. Cuando usted esté asustado o molesto, cierre los ojos y respire hondo y despacio varias veces hasta que se tranquilice. También pueden ayudar una caminata o hablar con un amigo íntimo.
  • Siempre que sea posible, espere antes de tomar decisiones importantes. Usted podrá pensar que un gran cambio le hará sentir mejor, pero eso no aliviará necesariamente el dolor. Dése tiempo para atravesar los momentos más agitados y hacer reajustes antes de tomar decisiones que afectarán el resto de su vida.
  • Simplifique su vida por algún tiempo. Haga una lista de las tareas de las cuales usted es responsable, como ocuparse de los niños, hacer las compras, enseñar en la escuela dominical o ir a trabajar. Luego mire la lista y vea cuales son las cosas absolutamente necesarias. ¿Hay algo que puede dejar de lado por un tiempo? ¿Hay algunas actividades de las cuales usted podría prescindir completamente?
  • Cuide su mente y su cuerpo. Coma alimentos saludables. Haga ejercicios con regularidad, aunque sea sólo una larga caminata cada día. El ejercicio le ayudará a combatir la depresión y también le ayudará a dormir mejor. Los masajes pueden también ayudar a aliviar la tensión y a reconfortarlo.
  • Evite el uso de alcohol y otras drogas. Estas sustancias podrían bloquear el dolor temporalmente, pero le impedirán curarse. Usted tiene que experimentar sus sufrimientos y mirar claramente su vida para recuperarse de la tragedia.
  • Tenga a mano el número telefónico de un buen amigo o amiga a quien llamar cuando se sienta abrumado o tenga un ataque de pánico.
  • Hable con un consejero, sacerdote, amigo, miembro de la familia u otros sobrevivientes acerca de lo que ha ocurrido. Es común querer hablar de su experiencia una y otra vez, y hacerlo le puede ayudar.
  • Comience a restaurar el orden en su mundo mediante el restablecimiento de las antiguas rutinas en el trabajo, el hogar o la escuela tanto como sea posible. Manténgase ocupado con labores que ocupen su mente, pero no se arroje a una actividad frenéticamente.
  • Haga preguntas. A usted podría preocuparle cual es la clase de asistencia que hay disponible, quien pagará sus viajes, gastos, y otras cuestiones relacionadas con compensación y seguros. Determine lo que se espera de usted en los días venideros a fin de que pueda planificar cualquier circunstancia nueva o de mucha tensión.
  • Hable con sus hijos, quienes con frecuencia son las víctimas invisibles, y asegúrese de que son parte de sus reacciones, actividades y planes. Hágalos participar en funerales y actos conmemorativos si ellos quieren hacerlo.
  • Organice y planifique la manera en que usted tratará con la prensa. Podría ayudar que incluya a la familia, amigos y otras víctimas o sobrevivientes en su proceso de planificación. Usted NO TIENE que hablar con la prensa. Usted es el que decide cuanto contacto tendrá con la prensa, si es que decide tenerlo. Todo contacto debe ser bajo las condiciones que usted ponga.
  • Procure la ayuda de un abogado de buena reputación si cree que necesita asesoramiento legal. Tome su tiempo para adoptar decisiones sobre arreglos con compañías de seguros, acciones legales y otros asuntos que tengan consecuencias a largo plazo.
  • Dependa de la gente en la que usted confía. Procure información, consejo y ayuda de ellos. Recuerde que aunque la mayor parte de la gente es honesta y digna de confianza, algunos individuos inescrupulosos tratarán de aprovecharse de las víctimas después de un desastre.
  • Si tiene problemas para dormir, evite hacer cosas que le contraríen antes de ir a acostarse. Designe 30 minutos en algún momento temprano del día para tener su “momento de aflicción.” No se acueste si no está cansado. Escriba sobre sus temores y pesadillas. Ponga música tranquila o grabaciones de relajación. Si todavía no puede dormir, no se enoje con usted mismo ni se preocupe porque no puede dormir. También puede descansar tendido en calma y oyendo música tranquilizadora o leyendo un buen libro. Si sus problemas para dormir persisten, sería aconsejable que vea a su médico.
  • Busque maneras de ayudar a otros, con cosas pequeñas, pues esto aliviará su propio sufrimiento.
  • Pida ayuda a su familia, amigos o profesionales cuando la necesite. Curar el dolor emocional y la pérdida de seres amados es parecido a curar su cuerpo tras una enfermedad o un accidente. Así como hay médicos y enfermeros entrenados para ayudar a curar el cuerpo, también hay profesionales que han sido entrenados para ayudarle a la gente a recuperarse de pérdidas y para tratar con dolores emocionales.
  • Piense en las cosas que le infunden esperanza. Haga una lista de estas cosas y recurra a ellas en los días malos.
FUENTE:www.ojp.usdoj.gov/ovc/publications/infores/cat_hndbk_spanish/cat_hndbk_2.htm - 27k -

TEN VALOR

Ten valor para el dolor más grande de la vida,

y paciencia para el más pequeño.

Y cuando laboriosamente hayas terminado con tu diaria tarea,

ve a dormir en paz.

Dios está despierto.

Victor Hugo

miércoles, diciembre 31

FIN DE AÑO- AÑO NUEVO


Los acompaño en este fin de año
que comiencen el 2008 con el deseo interno
de seguir transitando la vida,
que siempre serà un regalo de Dios.
Un abrazo desde el corazòn. Mònica

¿Sientes algo apretado en tu pecho, y a veces sientes ganas de llorar?
¿Una nostalgia inexplicable por alguna cosa que tú no sabes bien qué es?
Con la aproximación de Fin de Año muchas personas se sienten así como tú, tristes.
Algunas de ellas tienen motivos razonables para sentirse de esa forma,
otras no consiguen entender por qué, de repente,
se sienten perdidas y ensimismadas,
quejándose de un vacío que no consiguen explicar de dónde viene.
Es que el fin de año trae cuestionamientos íntimos y muchos, muchos recuerdos.
Buenos tiempos que se fueron,
gente querida que ya no está próxima y
personas de la familia que dejaron nuestro mundo...
Gente: cada uno tenemos nuestra historia privada.
Algunos, tienen privaciones financieras;
otros, afectiva, y tantos con desilusiones que le conmovieron el corazón.
¡La vida es eso...! ¡Un día reír, otro llorar!
Tantos planes no llegarán a concretarse este año, tantos sueños...
Deseos escondiditos dentro de un pecho con esperanzas...
Recuerda no estás solo, ¡no!
Yo estoy aquí, del otro lado de este papel.
¡Estoy contigo!
También tengo sueños que no se cumplirán.
Si aquellas personas que tú amabas, no están mas a tu lado,
es realmente una pena.
Pero piensa, en ellas con cariño y entiende que fue preciso que se alejaran.
Muchas veces un pequeño alejamiento es necesario,
para que aprendamos a valorar, todo aquello que conquistamos un día.
A veces, también un gran alejamiento es necesario,
para que aprendamos a caminar con nuestras propias piernas.
A veces, un definitivo alejamiento es necesario cuando
la misión ya fue cumplida y ha llegado la hora de descansar un poco,
y cuanto todo alrededor se transforma.
Los alejamientos, así como las privaciones,
también forman parte de la vida.
Y siempre duelen....
Sólo que duelen más cuando llega fin de año.
Muchos recuerdos nos atormentan y nos sacan la paz.
Procuremos conformar nuestros corazones.
Quien ama, normalmente es amado.
No importa si aquí, allá o lejos...
Lo que importa es que, en algún lugar,
¡alguien también está amándonos mucho!
¡El Amor que supera el tiempo y el espacio!
¡Que apenas existe!
Una vez yo leí,
que las despedidas son necesarias para que volvamos a encontrarnos...
solo se necesita tiempo.
Muchas veces quisiéramos que se fuese esa melancolía...
pero ella no nos obedece y se nos llenan los ojos de lágrimas
Te propongo que ejercitemos minimizar la tristeza y así se alejará.
Eso nos ayudará y mucho.
Es más fácil de lo que se piensa,
tratemos de sonreír y serán felices quienes nos rodean...
el secreto sería cambiar el foco…y dirigirlo, fuera de nosotros.
Hay tantos que serán felices con nuestra ayuda,
solo hay que animarse y la felicidad de los demás caerá sobre nosotros.
Es apenas un tiempo de reflexión,
aprendizaje y de cambios que nos ofrece Dios,
si Dios, el Creador del Universo, nuestro dueño,
el que en estos momentos está a tu lado y te está ofreciendo su amor,
su compañía, su guía, para que tú no te sientas solo,
para que puedas caminar por este mundo tomado de su mano,
sabiendo que para Él, no hay nada imposible.
Anda, anímate, vas a ver que no te va a defraudar,
que a pesar de cada circunstancia que te toque vivir en el nuevo año.
Él estará a tu lado siempre.

Desconozco su autor

martes, diciembre 30

Festejar, a pesar de todo

Festejar, a pesar de todo. Así reza el precepto popular del que se nutren quienes, aun sufriendo por la ausencia de un ser querido, deciden pasar el Año Nuevo obstruyendo el dolor. Pero antes siempre se impone un balance. Tanto en Navidad como en Año Nuevo, mucha gente tiende a deprimirse: ya sea porque recuerda a los seres queridos que murieron, a los enfermos, a los que están lejos o piensa sólo en las cosas negativas que le sucedieron durante el año. Pero al mismo tiempo se renuevan la esperanza, las ilusiones, las expresiones de anhelos, los objetivos inconclusos. Más aún cuando políticos y economistas nos colmaron de temores sobre la marcha de la economía en el año venidero, como consecuencia de la crisis global del capitalismo.

En definitiva, es necesario crear un clima de tranquilidad para no tener que enfrentarse a esta especie de apocalipsis financiero y debacle emocional. La conclusión es el resultado de consultas efectuadas por LA GACETA a personas de profesiones, trabajos y actividades diversas, así como también de edades diferentes.

“Disimular, intentar mostrarse frente al mundo como si nada hubiera pasado; un brusco cambio en la modalidad del festejo, una borrachera o la tentación de tomar una pastilla para dormir y despertarse en la mañana del primer día del nuevo año, son algunas de las opciones con las que algunos deciden atravesar los días festivos luego de una pérdida física, material o laboral”, afirma la terapeuta familiar Noemí Palacios.

“Sin embargo -agregó, a la mayoría les resulta prácticamente imposible hallar paz y tranquilidad en esta celebración echando mano a ese tipo de estrategias que, finalmente, les acentúa el sufrimiento. Ya que, aun sin parecerlo, los cambios bruscos o la negación alejan a las personas de una oportunidad más saludable: la de lograr un vínculo diferente con el ser ausente, de recordarlo con afecto y, sobre todo, de sentir y hasta disfrutar de las fiestas en la medida de las propias posibilidades”

Al respecto, la licenciada Silvia Herrera explicó que “lo importante no es sortear ni evitar el dolor sino anticiparse a él, reconocerlo y, sin pretender que todo sea como antes, encontrar el propio camino de confort para pasar las fiestas. Hay muchos momentos especiales difíciles de transitar cuando se ha perdido físicamente a un ser querido como un cumpleaños, un aniversarios, por ejemplo. Pero las fiestas de fin de año son universales, y por eso la tentación de los mitos festivos -celebrar, a pesar de todo- es más fuerte que en otras ocasiones.

“La alternativa solidaria también es una manera agradable de pasar un fin de año, sobre todo para quienes no tienen familia ni amigos o están de viaje en un lugar desconocido. No hay nada más agradable que alegrar el corazón ajeno con un pequeño obsequio y una cena cálida junto a los vecinos que están solos todo el año o a aquellos enfermos que no tienen nadie que los visite”, opinó la enfermera Josefina Liloff, que como debe trabajar para solventar sus estudios universitarios, suele ocuparse de la guardia de Año Nuevo para ganar unos pesos más y para no sentirse sola y distante de su familia, que reside en Chaco.

“Más allá de las maneras de celebrar, cada cultura tiene sus tradiciones y creencias populares que pueden ser implementadas en este festejo. Algunos utilizan ropa interior amarilla porque atrae la prosperidad, también la lencería roja para encontrar el amor ideal. Otros, creen que si la usan al revés, recibirán muchos regalos y si desean viajar en el futuro, no olvidan sacar las maletas a la puerta de la casa para que el año nuevo les augure muchos viajes ni comer las doce uvas, cada una con una campanada de medianoche para empezar el año con buena suerte”, explicó el antropólogo e investigador costumbrista Juan Carlos Juárez Aguirre. Todo es válido a la hora de desterrar los malos presagios.

FUENTE: http://www.lagaceta.com.ar

Las fiestas sin vos

Celebraciones rodeadas de regalos y brindis, pero para una parte importante de nosotros y en algún momento de la vida, son nostalgia, penas y algunas làgrimas. No importa a veces el tiempo transcurrido desde que ese ser querido ha fallecido.
Puede ser meses, años, días. El fallecimiento conlleva una enfermedad, un accidente, y estos dejan secuelas dìficiles de afrontar. Siempre digo que he aprendido que ese dolor se siente en el cuerpo, en los músculos y los huesos, por que hasta las fuerzas de ese cuerpo ceden y solo se es un montòn de algo a la deriva.
¿y què hacemos en Navidad, en año nuevo…o en un cumpleaños…un nacimiento? Preguntas difíciles, pero màs difícil aùn es encontrar respuestas valederas, que sirvan y nos den sosiego.
En algunos c asos, es la negación completa y total. Regalan los adornos, cierran sus hogares y ya no se reúnen para navidad o año nuevo por que los recuerdos son demasiado dolorosos, por que la presencia del que ya no està duele demasiado, no se soporta,
Y en ese acto de negación, no se tiene en cuenta al resto de la familia, que necesitan aferrarse a la esperanza del consuelo y el futuro.
Siempre recuerdo nuestras primeras navidades solas. En honor a nuestras hijas, hubo arbolito y regalos.
Estabamos solas. Ellas jugando. Yo sentada al costado de la mesa, mientras me seguía preguntando si no era todo parte de una gran pesadilla.
Cuando sonaron las 12, también sonò el timbre de mi casa. Y entraron todos mis vecinos, con el pan dulce, la bebida para brindar y ese abrazo que partìa el corazón y cerraba las heridas momentáneamente. Nunca en mi vida olvidarè el amor y la compañía que ellos nos brindaron ese dìa.
Los recuerdos se intensifican en estas fechas. Y creo que lo esencial es no esconder los sentimientos. Al menos no esconderlos ante uno mismo. Yo intento no reprimir mis emociones, aunque debo confesar que no puedo llorar,
Sè que, aunque en el fondo los sentimientos de pèrdida y dolor son muy parecidos, las reacciones son diferentes,
Despuès de esa primera navidad, aprendì que me hacìa bien repetir los rituales familiares. Pasè a ser la vìa física para que mis hijas recrearan las costumbres que su papà tenía, no solo en las fiestas navideñas, también en muchas situaciones de la vida.
Y eso produjo en mi una sensación de paz. Sus costumbres se hicieron mìas, como un rito familiar.
Pero lo importante es compartir de manera unida con el resto de la familia. En el clima que se pueda. Llorando si se quiere llorar, recordando si asi lo necesitamos, y no desmoronarnos, màs aùn en el caso de que tengamos hijos, por que ellos también sienten las `pèrdidas y nos necesitan enteros. Mantenernos ocupados, buscar y recibir el apoyo de familiares o amigos cercanos, por que ellos son los que nos ayudan a sobrellevar estas fechas. Escribir tarjetas de navidad, armar el arbolito, ocupar el tiempo en trabajos caseros para mantenerse activos, ocuparse de los màs chiquitos de la familia….
Lo cierto es que la felicidad de los regalos y el compartir se entremezcla con la soledad, la angustia, la nostalgia por que alguien ya no està con nosotros.
Ojalà pudiéramos no ocultar los sentimientos, sino expresarlos a través del llanto, del abrazo o el compartir con quienes nos rodean.
De esa manera, mantendremos el recuerdo de nuestro ser querido que tanta falta nos hace y a la vez iniciaremos el camino del consuelo y la entrega.

Desde el corazón, para ustedes.

viernes, diciembre 26

NAVIDAD EN SOLEDAD


En estos dìas de diciembre, el espìritu de las fiestas lo invade todo.
Y en contraposiciòn a esa algarabìa de colores y sìmbolos, hay personas que se sienten solos, aislados, desconectados del bullicio y las festividades.
Siempre habràn mil razones para tener por ùnica compañìa a la soledad. Pero ella se encarga de producir en los corazones solo frases y sentimientos de trizteza. A veces, es el primer año que nuestro ser querido faltarà en la mesa, tal vez un nuevo acontecimiento familiar que se vive con angustia por que èl (o ella) no està para disfrutarlo.- El miedo a continuar solos, el nerviosismo de saber que ya todo es diferente y el temor de no saber si estamos capacitados para enfrentarlo.
Y aunque nos neguemos a verlo y sentirlo, la esperanza surge en todo lo que nos rodea.
Generalmente decir fin de año trae aparejado un balance. Surge solo, por que sì, los buenos propòsitos para el proximo, brindar y festejar si ha sido bueno.....
Y si hemos vivido muchas dificultades y triztezas, es bueno pensar que ha llegado a su fin, que tal vez en algùn momento los sentimientos seràn diferentes y de a poco iremos teniendo el consuelo en nuestro espìritu.
Los libros, frases, canciones de autoayuda colaboran para encontrar caminos de reflexiòn y poder remontar esos dìas donde la trizteza nos invade totalmente.
Tener la generosidad de pensar en muchas otras personas que se encuentran en la misma situaciòn que nosotros, y que pueden necesitarnos, que podemos ser ùtiles para acompañar al dolor ajeno.
Podemos llevar frases de esperanza y consuelo, hay muchos seres que estàn enfermos o sin medios econòmicos para subsistir. Y si me concentro un poco a la vez en ellos, aprenderè que muchos sufren pèrdidas irreparables, que nos une el dolor y las necesidades del otro, el ayudar de alguna manera, me haràn salir reconfortado de esa experiencia.

No es fàcil. Nada es fàcil para las penas del alma y las ausencias.
Pero intentarlo vale la pena. Ocuparnos de alguien que tenemos cerca, un familiar, un vecino, un hospital, algùn centro, ocuparà parte de nuestra energìa positivamente y podemos adherirnos al presente nuevamente.

Es una tarea que debe alimentarse todos los dìas. Y a la vez, nos darà fortaleza y esperanza.
Con el corazòn.





jueves, diciembre 25

OSHO- Sobre la muerte

Les regalo este pensamiento de Osho.

El hombre ha considerado a la muerte como la enemiga de la vida, como si la función de la muerte fuera destruir la vida, como si la muerte estuviera en contra de la vida…

SI ÉSTA ES TU IDEA
Entonces
EVIDENTEMENTE, HAS DE LUCHAR CONTRA LA MUERTE

y la vida se convierte en un esfuerzo por sobrevivir a la muerte. Entonces estás luchando contra tu propio origen, estás luchando contra tu destino, estás luchando contra algo que va a pasar.

Toda esa lucha es absurda porque no puedes evitar la muerte….
DE AHÍ LA TENSIÓN, LA ANSIEDAD, LA ANGUSTIA DE LA HUMANIDAD
Cuanto más luchas con la muerte…
¡!! MÁS ANSIOSO TE VUELVES ¡!!

Ha de ser así; es una consecuencia natural.
Si luchas contra la muerte sabes que vas a ser derrotado…


¿Cómo puedes estar contento con una vida que va a acabar en derrota?
Sabes que por mucho que te esfuerces no podrás vencer a la muerte.
En tu interior sólo tienes una certeza y ésa es la de tu muerte.
En la vida, todo lo demás es incierto; sólo la muerte es cierta.
Sólo hay una certeza, y en esa certeza tienes un enemigo…


Luchando contra la certeza y depositando tus esperanzas en falsedades

¿cómo vas a descansar?

¿Cómo podrás estar relajado, tranquilo, calmado?
Es imposible
La idea fundamental de la mente occidental es luchar para sobrevivir.
Dicen:


“LA SUPERVIVENCIA DEL MÁS APTO”

“ LA VIDA ES UNA LUCHA”

¿Por qué una lucha?

Es una lucha porque consideras a la muerte como el enemigo. Una vez comprendes que la muerte no es lo opuesto a la vida sino parte de ella, una parte intrínseca de ella de la cual nunca podrá separarse…

UNA VEZ ACEPTAS A LA MUERTE COMO AMIGA

de repente

! TIENE LUGAR UNA TRANSFORMACION ¡
! ERES TRANSFIGURADO ¡

ahora ves las cosas de forma diferente.

Ya no hay lucha, ni guerra; no estás luchando contra nadie, puedes relajarte, puedes estar en casa….

SÓLO CUANDO LA MUERTE SE CONVIERTE EN AMIGA

!! LA VIDA TAMBIEN SE CONVIERTE EN AMIGA !!

Esto puede parecerte paradójico, pero es así; sólo en apariencia es paradójico. Si la muerte es tu enemiga, entonces, en lo profundo, la vida también es tu enemiga, porque la vida te conduce a la muerte.

OSHO